Cultivo de Orina
¿Qué es el cultivo de orina?
El cultivo de orina es una prueba microbiológica que permite detectar la presencia de bacterias u otros microorganismos en la orina. Se utiliza principalmente para diagnosticar infecciones del tracto urinario (ITU) y determinar cuál es el agente causante, así como su sensibilidad a diferentes antibióticos.
¿Para qué sirve esta prueba?
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Confirmar una infección urinaria.
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Identificar el microorganismo que está causando la infección.
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Determinar qué antibióticos son más eficaces para tratar esa infección (antibiograma).
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Controlar la evolución de infecciones crónicas o recurrentes del tracto urinario.
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Verificar la eficacia de un tratamiento antibiótico previamente administrado.
Indicaciones clínicas comunes
El cultivo de orina se solicita en los siguientes casos:
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Pacientes con síntomas típicos de infección urinaria (ardor al orinar, urgencia, dolor en la parte baja del abdomen, orina turbia o con mal olor).
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Presencia de fiebre sin causa aparente, especialmente en niños o ancianos.
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Infecciones urinarias recurrentes o persistentes.
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Embarazadas, para descartar bacteriuria asintomática.
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Pacientes con enfermedades renales o inmunosupresión.
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Antes de ciertos procedimientos urológicos.
Procedimiento para la toma de muestra
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Preparación previa: La persona debe realizar una higiene adecuada del área genital antes de recolectar la muestra.
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Recolección: Se recoge una muestra de "chorro medio" de la primera orina de la mañana, en un recipiente estéril. Es importante no contaminar la muestra con flora bacteriana externa.
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Transporte al laboratorio: La muestra debe enviarse al laboratorio lo más pronto posible, preferiblemente en menos de 2 horas. Si se retrasa, debe mantenerse refrigerada.
Proceso en el laboratorio
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Se siembra una pequeña cantidad de orina en medios de cultivo especiales que favorecen el crecimiento bacteriano.
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Las placas se incuban entre 24 y 48 horas.
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Se analiza el crecimiento bacteriano:
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Si no hay crecimiento, el resultado es negativo.
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Si hay crecimiento, se cuenta el número de colonias bacterianas y se identifica el microorganismo.
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Si hay bacterias, se realiza un antibiograma para saber qué medicamentos son efectivos contra ese germen.
Interpretación de resultados
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Un cultivo negativo indica que no hay bacterias significativas presentes.
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Un cultivo positivo indica crecimiento bacteriano significativo (usualmente más de 100,000 unidades formadoras de colonias por mililitro), lo cual confirma la infección.
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En algunos casos, puede haber crecimiento de bacterias contaminantes por mala recolección. En esos casos, se recomienda repetir el cultivo.
Microorganismos más comunes detectados
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Escherichia coli: causa más frecuente de infección urinaria, especialmente en mujeres.
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Klebsiella pneumoniae
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Proteus mirabilis
spp.
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Pseudomonas aeruginosa
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Staphylococcus saprophyticus: común en mujeres jóvenes.
Importancia del cultivo de orina
Esta prueba es fundamental para un diagnóstico preciso de las infecciones urinarias. Evita el uso innecesario o inadecuado de antibióticos, lo cual es clave en la lucha contra la resistencia bacteriana. Además, permite al médico elegir el tratamiento más eficaz según el tipo de bacteria y su sensibilidad.
Diferencia entre examen general de orina y cultivo
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El examen general de orina detecta alteraciones físicas y químicas (como leucocitos, nitritos, sangre) que sugieren una infección.
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El cultivo de orina confirma la presencia de bacterias, las identifica y determina el antibiótico adecuado.
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